Noche de tablao en el Teatro de la Ciudad

El guitarrista barcelonés Cañizarez y Flamenco Quartet  transportaron, la noche del sábado, al público a un ambiente de tablao en el Teatro de la Ciudad.  El cuarteto inauguró exitosamente la 17 edición del Festival de Arte Flamenco con piezas clásicas de Manuel de Falla y composiciones Cañizarez, Premio al Mejor intérprete de Música Clásica en el 2008.

El guitarrista estuvo acompañado de Flamenco Quartet conformado por Juan Carlos Gómez, en la segunda guitarra y los bailaores Ángel Muñoz y Charo Espino.  El espectáculo se dividió en dos partes, la primera fue clásica con obras de Manuel de Falla y  la segunda los músicos y bailaores expresan su visión del flamenco mediante composiciones de Cañizares.

Los artistas cautivan al espectador desde la primera parte del espectáculo con una inusual formación de baile, castañuelas, percusión y dos guitarras.

Uno de palos clásicos más ovacionados, fue Seguidilla Murciana, composición de Falla, donde las guitarras de Cañizarez y Gómez son acompañadas por Muñoz, en el cajón y Espino, en las castañuelas.

Otras piezas que enamoraron al público fueron Danza del Molinero y Danza Española. En éstas los bailaores mostraron fuerza y perfección sobre el escenario.

En la segunda parte del espectáculo con sus cuerdas, castañuelas, cajón, palmas y movimientos de los bailaores, el cuarteto hace viajar por las emociones al ejecutar alegrías, baladas y bulerías.

Entre el público se encontraba el maestro de baile flamenco Sabas Santos, quien definió como excelente el espectáculo de apertura del Festival de Arte Flamenco.

“Hace tiempo que no se veía este estilo de flamenco clásico español”, expresó el bailaor.

Al final, el público despidió con más de un Olé! y una ovación de pie a Cañizares y Flamenco Quartet.

Hurto de conceptos

“Es evidente que las clases medias se están empobreciendo. Podemos hablar más que de proletariado deprecariado”, dice Zygmunt Bauman. “O sea viven en una situación cada vez más precaria. Lo importante es que grandes sectores de las clases medias pertenecen ahora al proletariado, que se ha ampliado. Aunque hoy tengan trabajo ha desaparecido la certeza de que puedan tenerlo mañana. Viven en un estado de constante ansiedad”.

Zygmunt Bauman, filósofo y sociólogo polaco.

No existe un momento perfecto

1:57 de la madrugada, el cielo negro se ilumina con la luna, no es la más llamativa del verano, pero parece ser igual de brillante. El astro no está solo, rayos y estruendos anuncian tormenta eléctrica.

Felicia toma su cámara cambia el lente 18-55 mm por el 55 -200 mm y trata de asomar el lente por la ventana que está cubierta por barrotes horizontales, verticales, una flor de gel atrapa moscas y la cortina beige de la que cuelgan mensajes “motivacionales” y una hoja vieja con unas estrofas del “No te rindas”, poema de Benedetti.

Justo en ese orden, tendrá que traspasar el lente para captar la imagen de una noche gótica, que anhela plasmar.

ISO 1600, 5.6 de diafragma y una velocidad de 125 para captar los rayos, algo así ella no es experta.

Sentada al borde de la cama utilizando las rodillas como tripe, donde descansan sus codos, y con la cabeza completamente recargada en la espalda alta, está lista.

El estruendo de los rayos es tan penetrante como las bombas de Gaza, esas que se aprecian en los videos que saturan la Web cada dos años.

Le atrae la luz, fugaz; el ruido, fuerte; y que el cielo negro se tiña de azul, mientras las gotas caigan.

Cierra el ojo derecho, mueve la parte delantera del lente para enfoca y la trasera para acercar, lo intenta hasta el máximo de su cámara, 200 metros. Lo tiene, lo ve en el pequeño orificio, ese objetivo gris, con un destello blanco, perfecto para capturar, y oprime.

Ansiosa, baja la cámara para ver la imagen por la pantalla de su cámara digital.

El gris predomina, los barrotes se ven más gruesos de lo que son ¿Y el rayo No hay rayo, Felicia es miope, menos 4 en el izquierdo, sus gafas apenas tienen menos 3.0.