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Quisiera manipular la realidad objetiva…

Deseaba tener los ojos dentro de los pozos que se forman en la espalda baja, para presenciar el susurro cuando se alejaba sus colegas. Sentía que al levantarse conspiraban contra lo que brotaba de sus huesudas manos.

También creía que un día, cortarían su cabello para entrar en su cerebro y excavar las fotografías, imágenes, y colores que guardaba.

Soñó que unas tipas de velo blanco ataban sus manos con goma de mascar color rosa y olor a fresa. Después, desde un cesto de basura, extrajeron bolsas de té de frambuesa y las metieron en su boca, hasta gotear su saliva, más viscosa, densa y roja.

Su cabello morado, se tiñó de rojo, y sus ojos grandes se desintegraron formando una bola de arenal, sus manos pegajosas no podían tomar un pincel delgado y los pozos que se forman en la espalda baja se borraron.

 

Mirador al que siempre llegaba
Minientrada

La peña bohemia

Bailaron cueca, bebieron fruta con vino por la módica cantidad de 10 pesos el vaso, se abrazaron, pero sus labios nunca se tocaron.

Mirador al que siempre llegaba

Mirador al que siempre llegaba

Era una peña bohemia, en un estrecho local alumbrado por lamparas con luz tenue que aniquilaba la vista apenas y se baja el primer escalón de la entrada. El anuncio con letras azules sobre una tabla de madera, bautizaba el recinto etílico con el ‘original’ nombre “La Playa”, digno de un bar porteño.

Sin embargo, la bienvenida más cálida no fue ésta, sino la ofrecida por las verdes paredes, esos muros parecían sujetar a un millar de luciérnagas.

Después de acostumbrarse al estruendo visual, un pequeño hueco cuadrado resguardaba algunos meseros, quienes entre la granadina, el vino blanco y el helado sabor fresa endulzan hasta las papilas gustativas que yacen al fondo de la garganta, sí las receptoras de lo amargo.

Al llegar ella, la mexicana, se dirigió directo a ‘Los terremotos’, esa bebida tan dulce que deja una cruda moral amarga al abusar de su consumo.

Entre 'terremotos dulces'

Entre ‘terremotos dulces’

Ella es Renata, la extranjera que adoraba el puerto de Valparaíso y lo conoce como la palma de su mano, pues ya fuera consciente  o inconsciente llegaba a la pequeña habitación que rentaba por 130 mil  pesos chilenos (300 dólares).  Renata Fuentes que a pesar de su corta experiencia para beber alcohol sin control; lo hace.  Aunque esta vez encontró la escusa perfecta, pues la peña del bar tiene como objetivo recabar fondos para apoyar  a los periodistas del diario “El Mercurio de Valparaíso, quienes se encuentran en paro laboral por el cese del aumento al salario mínimo.

Renata, se intriga. Imagina que existe aquel periodista que no logra llevar alimento a su familia, o el que debe más de tres meses de renta.

Asistió a la peña motivada por los diálogos y consignas gritadas en aquella primera marcha por la labor digna de la Prensa.

Sin embargo, no sólo por eso delineó sus labios con un tono rojo carmesí…

Cerro Alegre

Cerro Alegre

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Celebraran setenta años de “Armas y Letras”

La revista universitaria, considerada una de las más longevas en México, conmemorará su aniversario mediante una exposición y entrega de reconocimiento a sus editores.

Con setenta años de historia, aquella publicación “Armas y Letras “nació entre los conflictos bélicos de los aliados y las potencias del eje e  imprimió su primer número del boletín mensual, teniendo como fundador y director a Raúl Rangel Frías.

Aquel Enero de 1944, el destacado intelectual describió el objetivo de la revista como “preparar una acción histórica y a la vez cultural, por eso Armas y Letras”.

Hoy a setenta años de su primera aparición, que la posicionó como una de las publicaciones universitaria más longeva, celebrará su aniversario mediante la entrega de reconocimientos a sus directores y editores. 

Dicha ceremonia se acompañará con la inauguración de la exposición “Museo de Papel: Armas y Letras y las artes visuales” que tendrá sede en el Patio Ala Sur ubicado dentro del Colegio Civil Universitario y será a partir de las 19:00 horas del Jueves 30 de Enero.

La exposición engloba el trabajo de más de veinte artistas plásticos, quienes han sido invitados a representar mediante sus obras, alguna edición de Armas y Letras, publicadas en los últimos diez años.

El valor agregado de esta muestra, destaca que cada artista participante forma parte de la tradicional sección de creador invitado, en la cual se acompañaba una de sus obras con ensayos críticos o notas sobre esta.

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Su historia entre Armas y Letras

El boletín con esfuerzo de su fundador Rangel Frías, quien a partir de 1958 enriqueció la publicación mediante el apoyo de colaboradores que abordaban temas de filosofía, literatura, historia, arte y política y juntos consolidaron el proyecto como revista cultural.

Posteriormente, en la década de los sesentas, se publicó uno de los números más emblemáticos el cual se dedicó  a la vida y obra del poeta portugués Fernando Pessoa.

Después durante los setentas, se rediseño el formato, el cual se conserva hasta la fecha y lo  posicionó como una destacada revista nutrida con publicaciones de famosos escritores, periodistas, historiadores, filósofos, artistas plásticos, no sólo nacionales, sino también reconocidos mundialmente.

Asimismo, se destaca la participación de sus estudiantes y egresados, quienes aportan aquel complemento universal, formándolo con lo que compete en sí al ser humano: el pensamiento y la creación.

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Dos años de soledad en Plaza Pública

14 de Octubre de 2011 el último día de Plaza Pública. Granados Chapa, aquel periodista que defendía la ética de la profesión mediante el desapego a figuras cruciales en la autoritaria democracia de México, dejó su espacio, pero no su legado.

A dos años de su muerte, se le recuerda con el párrafo final de su texto “De Coalición a Coalición” en su columna Plaza Pública.

“Es deseable que el espíritu impulse a la música y otras artes y ciencias y otras formas de hacer que renazca la vida, permitan a nuestro país escapar de la pudrición, que no es destino inexorable. Sé que es un deseo pueril, ingenuo, pero en él creo, pues he visto que esa mutación se concrete. Esta es la última vez en que nos encontramos. Con esa convicción digo adiós”.

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